Despierta tus quemadores de grasa
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Despierta tus quemadores de grasa

Aprende cómo llevar tu cuerpo a la zona máxima de entrenamiento para bajar de peso.

Por casi dos décadas te pasaste escuchando el seductor llamado de la “zona de quema de grasa”, en la que eliminas un mayor porcentaje de calorías. Te dijeron que llegas a ese punto haciendo ejercicio moderado, no intenso. Resulta que no es tan simple. ¿La novedad? Cuando te ejercitas al 60 ó 70% de tu ritmo cardíaco máximo, en la llamada “zona” quemas menos calorías por minuto durante y después de tu rutina. Para despertar tu metabolismo necesitas forzar más tu cuerpo, mucho más.

Despierta tus quemadores de grasa

La escala del esfuerzo.

Visualiza tu nivel de actividad en un espectro. En un lado está el esfuerzo mínimo, como sentarte en tu escritorio o caminar una reunión. Aun cuando no te estás esforzando, tu cuerpo quema un porcentaje de calorías. “El gasto de esas calorías puede variar dependiendo de la actividad, duración e incluso de las características genéticas propias de cada persona”. Pero, de todas formas, sentarte frente a tu computador o deambular por los pasillos de tu oficina no van a colaborar a reducir tu cadera más rápido que haciendo saltos. Quizás estés quemando de una a dos calorías por minuto, pero serían resultados mínimos. “El gasto de calorías, es directamente proporcional a la intensidad y a la ‘duración’ de los ejercicios”. De otro lado del espectro de actividad está un trabajo mucho más intenso que eleva tu ritmo cardíaco más allá de la clásica zona de quema de grasa. En este punto, tu cuerpo necesita energía rápida, así que empieza a quemar grasa.
Resumen: entre más duro trabajes, más calorías perderás, y, por cierto, más calorías gastadas equivalen a más kilos perdidos. “En este punto, es fundamental la individualización del entrenamiento, es decir, considerar el peso, la edad y genética de la persona a la hora de hacer ejercicio.

De hecho, las investigaciones muestran que cuando más fuerte trabajes, mejor (por supuesto, que siempre adecuando el ejercicio a tus condiciones físicas). Por ejemplo, la gente que anda en bici a una intensidad alta por 20 minutos quema más calorías durante muchas horas subsecuentes a su rutina, que los que queman si andan a baja intensidad durante 30 a 60 minutos.”Ejercitarse en la clásica zona de quema de grasa no brinda estos beneficios”.

La nueva zona quemadora de grasa

Esto no significa que el ejercicio de intensidad moderada esté fuera de nuestro entrenamiento. Esfuerzos tenues aun pueden ser parte de tu rutina: como calentamiento o enfriamiento, que alivianan tu cuerpo tras una sesión intensa. También reducen el estrés, mejoran tu salud cardiovascular, incrementan la densidad ósea y, por supuesto, gastan algunas calorías.
Sin embargo, para eliminar los rollitos más rápido, sigue los principios del entrenamiento de intervalos. Te vas a dar cuenta que estás en la “nueva zona quemadora” cuando combines golpes cortos de actividad que requieren que respires tan fuerte que no puedas pronunciar una sola palabra, seguidos por esfuerzos suaves que te van a permitir recobrar el aliento. Esta nueva zona de quema de grasa es más bien como un cóctel de esfuerzos que, cuando se mezclan de manera adecuada, sueltan una mega-aglomeración de calorías que van a revelar un físico más delgado. Justamente, ¡ese que quieres hace años!

Intenta esta rutina dos o tres veces a la semana para máximos resultados:

1. Elige tu cardio preferido (bicicleta, elíptica, caminadora, natación, máquina de remo o correr al aire libre) y luego calcula tu ritmo cardíaco máximo usando esta sencilla formula: 220 – (menos) tu edad = ritmo cardíaco máximo. (Si tienes 28 años, tu ritmo cardíaco máximo debería ser alrededor de 192 pulsaciones por minuto)
2. Calienta 10 minutos a una intensidad baja. Como dijimos, la “zona de quema de grasa” de la vieja escuela aún cabe en tu entrenamiento.
3. Acelera hasta que alcances el 90% de tu ritmo cardíaco máximo; mantén ese paso de 20 a 30 segundos.
4. Regresa a una intensidad baja hasta que el ritmo de tu corazón caiga hasta 120 pulsaciones por minuto, unos dos a cuatro minutos, según tu nivel de entrenamiento.
5. Haz otra aceleración de 20 a 30 segundos seguido de otra ronda de recuperación activa. Continúa hasta que hayas hecho un total de seis a ocho intervalos.
6. Afloja o enfría a intensidad muy baja (como caminar en la cinta) por unos cinco a 10 minutos antes de detener el ejercicio por completo.

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