¿Estás lista para la Abundancia ?
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¿Estás lista para la Abundancia ?

Y qué es la abundancia: Gran cantidad de algo. Del latín “abundant?a”. Prosperidad, riqueza o bienestar. Considerando a la vez la palabra prosperidad, que se traduce del hebreo y griego, representa un estado de ánimo, más que posesiones materiales. Cuando la Biblia habla de prosperidad y abundancia no se está refiriendo únicamente a las riquezas. En hebreo los significados son: Sakal = ser circunspecto, inteligente, considerar. Shalah = estar tranquilo, seguro o exitoso, feliz, en seguridad. Shalom = paz, bienestar, feliz, bien. En Griego: Euodoo = ayudar en el camino, triunfar en lograr.

¿Tengo espacio para más?

Para que algo entre, algo tiene que salir. Crear espacios nuevos y limpios es una acción indispensable para atraer cualquier cosa en la vida. Para acomodar los alimentos que traemos del supermercado, tenemos que crear espacio en la refrigeradora deshaciéndonos de las sobras que ya no son de utilidad. Para atraer abundancia a nuestra vida tenemos que crear espacios nuevos, no solo físicos, sino también mental, emocional y espiritual.

¿Cuán apegada estás a las cosas que no usas? ¿Cuando fue la última vez que revisaste y organizaste tu “closet” para darte cuenta de tu inventario real, y de tu inventario estático?

Si no has usado esa camisa, cartera o zapatos en seis meses, lo mas seguro es que no te hace falta, ya no los necesitas. Probablemente uses siempre lo que mas te gusta y no recuerdas lo que tienes. La abundancia es un proceso de reciclaje, da y recibe, abre espacios y llena espacios. Para crear espacio físico en tu hogar, recuerda que en tu comunidad siempre habrá personas que pueden aprovechar lo que esta estancado sin movimiento en tu hogar. Si te duele o incomoda regalar y te dices a ti misma que lo usaras la próxima semana, no estas lista para soltar, confiar, dejar ir y recibir lo nuevo. No estas lista para fluir con los ciclos de la vida, con los ritmos de la naturaleza. El estancamiento de las cosas (mentales y materiales) obstaculiza la energía y no permite que surja lo nuevo porque simplemente no hay espacio para ello.

El espacio mental se crea cuando ponemos atención a nuestros pensamientos diarios y hacemos un inventario de los mismos. Entonces podemos limpiar pensamientos viejos que ya no nos sirven, que no eran prestados o heredados, al igual que creencias que venimos acunando desde la infancia sin cuestionarlas. Darnos cuenta de lo que ocupa nuestra mente durante el día es una gran oportunidad para deshacernos de pensamientos obsoletos y absurdos que no contribuyen a nuestro presente. Estoy a favor o en contra de las cosas, de las personas, de la realidad que la vida me da cada mañana. Refunfuño y me quejo por todo, o reconozco que hay cosas que simplemente me toca aceptar y respetar.

¿Están mis pensamientos alineados con mis proyectos? ¿Con mis deseos de abundancia? Si somos pobres de espíritu y de corazón, la abundancia no puede entrar.

Para abrir los espacios emocionales, comenzamos por perdonarnos a nosotras mismas. Por lo que sea. Cuantas veces sea. Si tu corazón tiene cuentas pendientes por saldar, resentimientos que limpiar, emociones viejas que liberar, perdones acumulados por expresar, entonces es hora de limpiar los espacios de tu corazón para dar bienvenida a lo nuevo. El perdón es siempre para uno, no para la otra persona y basta con la intención de querer perdonar para liberarte de ese peso. Lo puedes hacer hasta por escrito sin nunca enviar la nota a la persona. Es solo para ti y tu paz mental.

Bien. Ahora nos preguntamos cual es la abundancia que andamos buscando. ¿Material, espiritual, o emocional?. Si es paz y tranquilidad de mente y espíritu, no es necesariamente la abundancia material la que necesitamos. Podemos ser prósperos y abundantes de buenas relaciones, familia, y personas que valoramos y nos valoran. Podemos tener abundancia en creatividad, ideas, que nos ayudan a resolver retos personales y generales; podemos tener abundancia en salud mental y física. Sócrates, dijo, “estar contento es nuestra riqueza natural, el lujo es nuestra pobreza artificial”

La abundancia es un estado mental que fluye a cada uno de acuerdo a lo que proyectamos como personas en el mundo. Si nuestros pensamientos están alineados con el bienestar y la abundancia, estamos en el camino de la abundancia espiritual, la cual es la base de todo: querer el bienestar no solo para uno, sino para la humanidad en general. Si pensamos que para tener, le tenemos que quitar a otros, u otros tienen que tener menos, estamos en el camino de la carencia y limitación. La consciencia de carencia viene de los vacíos que tenemos en el alma y que sin saber intentamos llenar con objetos y actividades del mundo externo. Pero como con los rompecabezas, no podemos poner piezas que no caben naturalmente en los espacios demarcados.

Nuestro estado de consciencia necesita ser alimentado de pensamientos positivos para poder manifestar experiencias positivas. La consciencia es la causa de todo en la vida.

Entonces valdría la pena poner atención a lo que pensamos de nosotros mismos y de los demás, a como actuamos con nosotros mismos y con los demás. ¿Como nos tratamos a nosotras mismas? ¿Usamos la vajilla rota y astillada porque la buena solo se Usa para las visitas, o en la navidad? Si es así, estamos actuando desde la carencia y desde el NO merecimiento. Y que hay del merecimiento: ¿Cuanto te mereces? ¿Sientes que mereces todo, poco, mucho, nada, lo suficiente? Tú decides.

Autoevaluación para recibir abundancia

1. ¿Cual es mi creencia del dinero? ¿Que aprendí en mi casa sobre el dinero? (hay programaciones en el subconsciente que dicen: “el dinero es sucio, hay que sufrir mucho para obtenerlo, el dinero trae problemas, la paz y el dinero no se llevan”)

2. ¿Cuales son mis necesidades reales? (materiales o espirituales)

3. ¿Pienso que la felicidad llegara una vez obtenga los bienes materiales que no tengo?

4. ¿Tengo relaciones armoniosas con los que me rodean (familia, compañeros de trabajo, pareja, taxistas, policías, vendedores)

5. ¿Soy feliz con el tipo de trabajo o profesión que desempeño?

El agradecimiento diario es el ingrediente clave para la abundancia. “El más rico es aquel que esta contento con lo que tiene.” Robert C. Savage


Tener abundancia es ser agradecida cada día por lo que ya tenemos, incluyendo bienestar, salud, trabajo, familia, amigos y amor. Ser abundante y prospera es celebrarse cada día por la oportunidad de vivir, inventar y crear un nuevo día. Ser prospera es vivir en la confianza de que la vida existe para apoyarte. Ser prospera y abundante es agradecer cada aliento, cada vaso de agua, cada comida, cada movimiento de tu cuerpo, es sentirte en paz contigo misma.

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