Termina con la miseria pre-menstrual
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Termina con la miseria pre-menstrual

¿Llegan “esos” días y tu rutina cambia por completo? Quédate muy tranquila, porque aproximadamente el 80% de las mujeres reporta tener síntomas premenstruales al menos suaves, Atención: no dejes que los calambres mortales, el vientre hinchado y los cambios de humor trágicos manejen tu existencia. Ya sea que tu síndrome premenstrual sea una molestia llevadera o una tortura mensual, acá te decimos cómo recuperar tu vida.

Termina con la miseria pre-menstrual

SI ESTAS SOLO UN POCO AFECTADA:

Evita los alimentos muy salados.

Tu cuerpo almacena sodio ante la posibilidad de que los óvulos que libera sean fertilizados, ya que así asegura de que el bebé tendrá los fluidos y electrolitos que necesita. Para evitar hincharte, diles no a las comidas procesadas, ya que están repletas de sodio. Empieza unos días antes de comenzar a retener líquidos.

Haz ommm.

Una práctica de yoga constante puede llevar a una baja considerable en los síntomas psicológicos y físicos del síndrome premenstrual. El ejercicio, la relajación y el manejo del estrés parecen ayuda a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, y el yoga te da un poco de cada uno.

Elige comidas ricas en fibra.

Las hormonas que causan los cólicos premenstruales también pueden incitar a tus paredes intestinales a contraerse, lo que deriva en diarrea. Busca alimentos ricos en fibra soluble, como vegetales cocidos, plátanos y avena, para dar consistencia a los desechos sólidos del cuerpo. Además, la fibra te hace sentir satisfecha, por eso es un arma excelente contra los antojos pre-período.

SI TE SIENTES BASTANTE MAL

Combina lácteos y vitamina D.

un estudio de la Universidad de Columbia descubrió que consumir 600 mg de calcio (el equivalente a un vaso de leche más un yogur) dos veces al día reduce casi a la mitad la fatiga, las tentaciones y los cambios de humor premenstruales. Los expertos dicen que es mejor obtener el calcio de derivados de la leche, pero si no te gusta mucho toma dos suplementos de 500 mg, además de uno que tenga de 800 a 1000 IU de vitamina D.

Al agua, pato.

Si evitar los alimentos altos en sodio durante la semana anterior a tu periodo no resulta suficiente para alivianar la hinchazón, intenta nadar por 20 minutos. La presión del agua hace que el fluido extra regrese al torrente sanguíneo, lo que ayuda a desinflamar. Si no tienes acceso a una piscina, metete 20 minutos en la tina y podrás obtener beneficios similares.

Agrega un poco de sabor.

Una pizca de azafrán ayuda a domar al monstruo interno cada mes, aumentando los niveles de serotonina. Un estudio reciente revelo que las mujeres que toman 15 miligramos de extracto de azafrán por las mañanas y por las noches reportan una baja significativa de irritabilidad, fatiga y depresión. Aparentemente el azafrán logra eleva los niveles del químico del buen humor conocido como serotonina, que por lo general suelen desplomarse antes de cada menstruación.

SI ESTAS LOCA DE DOLOR

Pregunta sobre opciones de medicamentos.

Tomar ciertos antidepresivos en los días previos a tu periodo tal vez ayude a que tu animo vuelva a la normalidad: en general, se indica su toma después del día 14 del ciclo, cuando suele ocurrir la ovulación, y hasta que el periodo comience”. Así, además de controlar los síntomas que aparecen en la segunda parte de tu ciclo, se presentarán menos efectos secundarios de los que se darían si tomaras las pastillas todo el mes.

Contra migrañas doble dosis.

Cambios simples en tu alimentación también ayudan: consumir menos azúcar, bajar la cafeína y la sal, así como el tabaco y el alcohol, y aumentar la ingesta de fibras, pescados y verduras en tu dieta.

Además el ejercicio físico es fundamental.

Está demostrado científicamente que una actividad aeróbica regular aunque sea moderada, mejora el humor y disminuye los dolores, además de reducir el estrés y mejorar tu concentración en esos días.

Cambia de anticonceptivo.

Cambiar tu píldora regular por otra que contenga sólo cuatro días de placebo en vez de siete te va a dar un respiro a ti y a los que te rodean. Se trata de anticonceptivos aprobados para tratar el síndrome premenstrual. Menos placebos al mes significan más estabilidad hormonal, así que la montaña rusa que se desata dentro tuyo tiene menos posibilidades de hacer de las suyas.

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